LA REVAL INTERVIENE EN EL ENCUENTRO DE PRESENTACIÓN DE LA LEY ANDALUZA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Almería, 10 de febrero de 2013

«El riesgo de utilizar el proceso de elaboración de la ley como excusa para no poner en marcha los cauces actuales de participación, esta latente en nuestros colectivos. Estamos muy de acuerdo con la existencia de la ley de participación pero, mientras tanto, también queremos participar»  fueron palabras del discurso del presidente de REVAL en la inauguración del Encuentro.

El pasado sábado 9 de febrero ha tenido lugar en las instalaciones del Albergue Juvenil del Instituto Andaluz de la Juventud en Almería el Encuentro Provincial para la elaboración de la Ley Andaluza de Participación Ciudadana.

El acto fue inaugurado por la Directora General de Derechos de la Ciudadanía, Participación y Voluntariado, Manuela Fernández, el Responsable de la Oficina de la Vicepresidencia de la Junta de Andalucía en Almería, Rafael Salazar, la Coordinadora Provincial de Derechos de la Ciudadanía, Participación y Voluntariado en Almería, Francisca Rueda y el Presidente de la Red de Entidades de Voluntariado de Almería (REVAL), Manuel Márquez.

Al Encuentro asistieron 60 participantes, de más de 35 asociaciones y colectivos de Almería que trabajan en distintos ámbitos: asociaciones de madres y padres, asociaciones vecinales, de salud y discapacidad, adicciones, sociales, de mujeres, de mayores, de LGTBs, inmigrantes, comunicación, ocio y tiempo libre, así como también colectivos profesionales, miembros de la Universidad de Almería y de formaciones políticas de la Provincia.

La parte central del Encuentro la constituyó, como en otros encuentros provinciales ya celebrados, el trabajo en grupo. Las personas participantes pudieron presentar y discutir sus aportaciones a la Ley Andaluza de Participación Ciudadana en cinco grupos simultáneos, desarrollados en torno a la respuesta a tres preguntas iniciales: para qué esta ley, quiénes y cómo.

Las aportaciones realizadas en el Encuentro, así como las correspondientes a otros talleres y encuentros anteriores celebrados en toda Andalucía, llevarán a la redacción del primer borrador del anteproyecto de Ley, que será posteriormente devuelto y discutido de nuevo con la ciudadanía.

DISCURSO ÍNTEGRO DEL PRESIDENTE DE REVAL

Buenos días a todas y a todos.

Sra. Directora General de Derechos de la Ciudadanía, Participación y Voluntariado,

Sr. Representante de la Oficina de la Vicepresidencia en Almería,

Sra. Coordinadora Provincial de Derechos de Ciudadanía, Participación y Voluntariado.

Desde la Red de Entidades de Voluntariado de Almería – REVAL, quiero en primer lugar agradecer a todos los representantes de movimientos, entidades y colectivos sociales la asistencia a estas jornadas, pues son en definitiva los representantes de la participación en la vida social de Almería.

Agradecer igualmente a las autoridades por contar con la REVAL para estar presente en este acto.

Voy a decir algunas cuestiones obvias pero importantes que considero necesario recordar.

La participación es uno de los pilares sobre los que se asienta la idea de democracia y es también uno de los criterios a través de los cuales los ciudadanos juzgan la acción de sus gobiernos.

El desarrollo de la participación contribuye a potenciar otros valores básicos de la democracia. Una amplia participación, plural, equitativa y equilibrada es uno de los mecanismos de control más poderosos con los que cuenta la ciudadanía, resultando así un estímulo eficaz para impulsar la transparencia en la gestión pública. La participación propicia la receptividad de los gobiernos, pues los intercambios entre ciudadanos y autoridades permiten ajustar mejor las políticas y los servicios públicos a las preferencias de los ciudadanos.

Es necesario dotar de sentido la capacidad participativa de la sociedad, reconocer, garantizar y fomentar la participación ciudadana ya sea individualmente o a través de los diferentes colectivos y foros agrupados en torno a temáticas sociales, culturales, educativas, deportivas, económicas, de consumidores, laborales, políticas de igualdad, etc.

Por otro lado, después de 30 años de democracia resulta un tanto sorprendente que se tenga que recurrir una Ley para promover la participación. En cierto modo significa que no se ha conseguido en todo este tiempo articular procesos participativos en la sociedad y por tanto, no deja de ser un fracaso del desarrollo democrático.

En este sentido han sido los poderes públicos-políticos los que no han puesto ni el empeño ni el interés necesario para conseguir dinamizar todo el movimiento asociativo-participativo gestado desde los primeros momentos de la democracia. Por el contrario, han  ido minando, mermando, desacreditando e incluso eliminando cualquier iniciativa o movimiento social que pudiera suponer un peligro para el desarrollo de un programa político de una determinada ideología.

Una Ley de participación no puede ser un “borrón y cuenta nueva”. Desde que se inicia el proceso legislativo hasta que finalmente se publica una Ley, si es que llega a ver la luz, pueden pasar unos cuantos años.

El riesgo de utilizar el proceso de elaboración de la ley como excusa para no poner en marcha los cauces actuales de participación, esta latente en nuestros colectivos. Estamos muy de acuerdo con la existencia de la ley de participación pero, mientras tanto, también queremos participar. 

Y como decía anteriormente, se puede participar mediante foros agrupados en torno a temáticas sociales, culturales, educativas, deportivas, económicas, de consumidores, laborales, políticas de igualdad, etc., y de otras muchas formas.

Cuando hay voluntad para promover la participación, no es necesario la elaboración de una Ley. Me consta que alguna Comunidad Autónoma española, la valenciana en concreto, cuenta con una Ley desde el año 2008 y la participación es esa comunidad brilla por su ausencia.

Estamos ya muy cansados de los desmanes políticos, viendo con gran impotencia como lo único que podemos hacer que es protestar en la calle se reprime, y  sintiendo la indiferencia de los gobernantes ante tanto desvarío.

Pero como decía, estamos de acuerdo con la elaboración de una Ley para la participación de la ciudadanía.

Tiene que ser una Ley ambiciosa. No puede quedarse en un mero articulado imposible de poner en práctica,  o inviable por someter su aplicación a la estricta burocracia de la Administración pública.

Tiene que ser una ley con una partida económica específica que le aporte credibilidad en su desarrollo, y que contemple aspectos que verdaderamente promuevan la participación: facilitando recursos económicos, humanos y materiales a las entidades comprometidas y críticas con las desigualdades y las corruptelas.

Tiene que ser una Ley que facilite igualmente la participación ciudadana en la elaboración de los presupuestos de las Administraciones públicas, y que contemple un sistema de seguimiento efectivo de dichos presupuestos.

Una Ley acompañada de un proceso pedagógico para la sensibilización, concienciación y  educación de la ciudadanía en la participación.

Una Ley en definitiva que nos permita participar en las decisiones sobre todo lo que influya en nuestra vida cotidiana, sobre nuestro entorno, nuestras necesidades, nuestra familia, nuestros mayores y nuestros hijos, en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestro medio ambiente. Sobre nuestro futuro en suma, que ahora lo decide no se sabe quién.

Es responsabilidad de todas y todos que esta Ley sea  eficaz y útil, y creo que es momento de aprovechar la oportunidad de conseguir una democracia mas igualitaria, más libre y más justa.

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